En el marco del proyecto de Derecho Administrativo Global, que se lleva a cabo por el IILJ de la NYU desde el año 2005, se han producido numerosos estudios. Han desarrollado una intensa producción académica destinada a procurar entender la dinámica de las interacciones con relevancia jurídica que se producen en un mundo cada vez más globalizado. Dentro de esos estudios, Benedict Kingsbury, académico que escribió el memorable “El surgimiento del Derecho Administrativo Global” (junto con Nico Krisch y Richard Stewart, pioneros en esto del Derecho Administrativo Global), esta vez firma junto con Kevin Davies y Sally Engle Merry un artículo denominado “Indicators as a Technology of Global Governance”, publicado el año pasado en el Law and Society Review (volumen 46, Nº 1, 2012).

Este trabajo constata la creciente producción y uso de los indicadores en la gobernanza global, indicadores capaces de alterar las formas, ejercicio y distribución del poder en ciertas esferas. Esta capacidad hace necesaria la realización de estudios sistemáticos, para analizar las consecuencias, posibilidades y fallos de esta técnica de gobernanza.

Primero que nada, los autores aportan un bosquejo de definición, como punto de partida para el estudio (reconociendo que no hay un acuerdo, a día de hoy, respecto de la definición del término):

“(…)An indicator is a named collection of rank-ordered data that

purports to represent the past or projected performance of different

units. The data are generated through a process that simplifies

raw data about a complex social phenomenon. The data, in

this simplified and processed form, are capable of being used to

compare particular units of analysis (such as countries, institutions,

or corporations), synchronically or over time, and to evaluate

their performance by reference to one or more standards.

“Un indicador es un conjunto de datos que cuentan con una denominación específica y están clasificados de manera ordinal, a fin de representar el pasado o la posible performance de distintas unidades. La información es generada a través de un proceso que simplifica los datos ‘crudos’ acerca de un fenómeno social complejo, y puede ser usada para comparar distintas ‘unidades de análisis’ (como países, instituciones o corporaciones), de manera sincronizada en el tiempo o de manera sucesiva, evaluando así su performance en función de una referencia a uno o más estándares”.

(traducción libre-personal).

Así, vemos indicadores que circulan por la prensa, por las redes sociales y por los circuitos académicos y técnicos de las políticas públicas, que suscitan diferentes valoraciones (negativas o positivas) acerca de la performance de una “unidad específica” (ejemplo, un país) respecto de otra, o en función a un estándar, a un objetivo qué cumplir, a lo que se convierte en “lo deseable” para un “mejor gobierno”. De manera tal que son muy populares los indicadores sobre temas diversos como el clima de negocios en tal o cual país, la “libertad económica”, el respeto por los derechos humanos, el rule of law, la simplificación administrativa, la seguridad ciudadana, entre otros. Actores del derecho global como los organismos internacionales (BM, BID, OCDE), e incluso ONGS, desarrollan estos temas y difunden esta información.

Las notas básicas que caracterizan a los indicadores son las siguientes:

  1. Importancia del nombre que se le da al indicador (ejemplo: “rule of law”, “transparency”, “human development”).
  2. Estructura “ordinal”, hecha para facilitar las comparaciones de “rankings”
  3. Simplificación de fenómenos sociales complejos, para facilitar el uso de los indicadores, para que los policymakers de turno puedan trabajar con ellos. Así, presentan un mundo en “black or white”. Una maníquea división entre lo bueno y lo malo que pasa de las inherentes complejidades de las interacciones sociales.
  4. Potencial para ser usados para propósitos de evaluación (evaluative processes)

Frente a este panorama, se preguntan los autores: ¿qué procesos sociales rodean la creación y el uso de los indicadores? ¿Cómo afecta ello la distribución del poder? Ello teniendo en cuenta que quien gobierna (governor, actor fundamental de la gobernanza), puede ejercer influencia física (creemos que en el sentido weberiano del monopolio de la fuerza por parte del Estado), económica, social, y (muy importante en la actualidad) la famosa expertise, sea esta científica o moral (scientific or moral expertise).

Nos quedamos con estas preguntas antes de decirles que seguiremos estudiando este tema.

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