El pasado viernes 13 de marzo tuve la oportunidad de asistir, en el Centro Cultural de España de Lima, al pase de “Esa Gente Existe” (Jimmy Valdivieso, 2014), brillante documental que explora la problemática de Barrios Altos (antiguo barrio del centro de Lima, con una seria problemática  habitacional y social) desde una perspectiva antropológica.

En “Esa gente existe” orbitan cinco historias en el marco de una. Gregoria, José Francisco, Christopher, Angelo y Violeta. Cinco historias de esperanza en medio de las dificultades: tugurización, precariedad, delincuencia, drogas, discriminación y una historia central, que atañe jurídicamente al tema de bienes públicos e interés general, provocando probablemente una rica discusión y debate. ¿Qué es un bien público? ¿Qué se puede prescribir? ¿Qué decisiones están tomando las autoridades? Varias ramas del derecho involucradas (civil, administrativo) el tema de public policy en el desarrollo urbano…entre otros asuntos.

Al lado de todo esto hay unas historias, unos años, unos derechos fundamentales y una necesaria acción de las instancias del Estado. Pero detrás de los folios, los papeles y los registros, hay una luz en la mirada y en la sonrisa de Gregoria, en el abrazo franco de José Francisco, en la joven y sana fuerza de Christopher, con quienes tuve la oportunidad de intercambiar ideas en el vernissage posterior. Y está nuestra identidad limeña, mestiza y sincrética, nuestra decadencia, pero también el ángel de aquel que enfrenta las dificultades. El director (que preparó este documental en el marco de un Master de la PUCP -pero que con esta opera prima busca trascender -sin evitar- el marco académico de base) delinea con acierto todos estos aspectos, despertando una inquietud multidisciplinar de no menor entidad que no ha de quedarse en la inquietud, sino que debe ser un pensamiento hacia la acción y a la resolución de estos problemas, comprometiéndonos todos con el objetivo común de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos, cada uno en su ámbito, con las armas del Derecho y con la fuerza de la imagen.

De fondo, una exposición de Miró, mientras charlaba con don José Francisco. Pensé en Barcelona, en sus colores, en el trazado de sus calles, y en maneras sostenibles de imaginar y concretar la urbe, ese ámbito en el que desplegamos nuestro proyecto de vida. 

   

   

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