Crónica del evento: “Retos de la Sociedad y el Poder Público” (USMP, 31/05/2018)

Con éxito, el Centro de Estudios de Derecho Constitucional (CEDC-USMP), del que soy profesora miembro, desarrolló, el 31 de mayo de 2018, el evento denominado “Retos de la Sociedad y el Poder Público”, con el propósito de reconocer el trabajo investigador de los alumnos de “Sociedad y Poder Público”, curso que dicté en el ciclo 2018-I de la Facultad de Derecho de la Universidad San Martín de Porres. Los estudiantes que prepararon los trabajos más logrados realizaron ponencias, en las que pusieron de relieve los retos (en distintos ámbitos temáticos) que debe abordar el Estado frente a una sociedad en constante cambio, demostrando frente al público sus habilidades investigadoras y expositivas. Asimismo, tuvimos como expositor invitado al Profesor Luis Zapata, quien realizó una excelente disertación sobre Ordenamiento Territorial en el Perú. Obtuvieron menciones honrosas los alumnos Francis Valdivieso, Daniela Silva, Kath Rocha, Karen Quispe, Sergio González Bossio y Angélica Tamo, cuyos trabajos, de una u otra manera, contaron con elementos de gran calidad que aportaron competitividad a la tarea de elegir a los ponentes.

 

Agradezco mucho al Centro de Estudios de Derecho Constitucional (CEDC-USMP), en particular al Profesor Pedro Hernández, quien lo preside, y al Profesor Juan Carlo Vives, por su apoyo clave en el desarrollo de este evento. Asimismo, a los estudiantes que expusieron en forma clara y entusiasta, y trasladaron a la audiencia estas ideas clave para un Estado en transformación y la importancia de la investigación dentro del marco de las políticas públicas sobre la base de la evidencia, un elemento que debe fomentarse desde las aulas universitarias. También a los alumnos Silvana Quicaño, delegada del curso que apoyó en forma responsable, creativa y vital a la preparación del evento, Sergio González Bossio que ofició con precisión como maestro de ceremonias, y los alumnos Angélica Tamo y Fabrizzio Cabada, muy atinados en la organización. Finalmente (pero no menos importante), agradezco a todos los asistentes, una excelente audiencia que fue clave para el buen desarrollo de esta actividad, de la que quedan gratos recuerdos e importantes aprendizajes.

En este enlace podrán acceder al texto de mi ponencia introductoria: https://issuu.com/alexandramolinadimitrijevich/docs/ponencia_alexandra_molina_dimitrije

 

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Notas sobre la moción de censura constructiva en España

La Sentencia 20/2018, emitida por la Audiencia Nacional de España en torno al sonado “Caso Gürtel” (y publicada el 24 de mayo de este año), condenó a prisión al ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, y a diversos cargos de esta formación política, que también recibió una multa de 240,000 euros y la consideración de “partícipe a título lucrativo” por parte de dicha importante resolución judicial.

El calado de esta decisión marcó un antes y un después, generando un consenso (normalmente muy difícil de obtener en un parlamento con intereses complejos y muchas veces contrapuestos) alrededor de la aplicación de la Moción de Censura constructiva planteada por el PSOE, liderado por Pedro Sánchez (propuesto para Presidente de Gobierno en dicha moción constructiva), y enmarcada dentro de las disposiciones constitucionales, específicamente el artículo 113 de la Constitución, que, en resumidas cuentas, obliga al que plantea una moción de censura a proponer un candidato a Presidente de Gobierno. Si esta moción de censura prospera (como ha sucedido por primera vez en España), las previsiones del artículo siguiente (114) indican que el candidato incluido en la moción se considera investido (con todos los efectos del artículo 99), para ser nombrado por el Rey como Presidente de Gobierno.

En efecto, ya no se trataba de impactantes portadas en los periódicos, ni de minuciosos reportajes periodísticos en los principales programas de la televisión de dicho país, sino, como repetimos, de nada más y nada menos que de una sentencia de la Audiencia Nacional, de una sentencia por un asunto que nos remece a ambos lados del charco: la corrupción. Aunque no ha existido imputación al hoy ex Presidente del Gobierno español, las sombras proyectadas sobre el partido que encabezaba fueron la gota que colmó el vaso de una largamente exigida renovación. Con olfato político, el PSOE, bajo los mandos de Pedro Sánchez (artífice de sucesivos renacimientos que motivan reflexiones sobre la perseverancia en la carrera de un político), logró, tras dos días de intenso debate parlamentario, obtener la cantidad de votos suficientes para la mayoría absoluta exigida por el precitado artículo 113, a fin de sacar a Rajoy de la Presidencia del Gobierno.

Es así como la moción de censura presentada hizo, de un día para otro y sin mediar elecciones o larguísimos procesos de investidura (recordemos que los españoles tuvieron que acudir a las urnas en dos oportunidades en 2015 y 2016, y hubo una enorme -y diría que dramática- dificultad para formar gobierno que desembocó en una investidura de Rajoy después de mucho tiempo e in extremis), presidente a Pedro Sánchez. La Constitución Española, con notable influencia alemana, así lo establece. En Alemania, la figura está regulada por el artículo 67 de la Ley Fundamental de Bonn, y fue introducida a propuesta del diputado socialdemócrata Carl Schmid (no confundir con Carl Schmitt), temeroso, como muchos, de que se repita la enorme inestabilidad de las postrimerías de la República de Weimar, que desembocó en la catástrofe nazi (Simón Yarza, 2015). En la gestación de la Constitución Española, la incorporación de la moción de censura constructiva no generó mayor discusión: nos cuenta Fernando Simón Yarza en su magnífico artículo “La Moción de Censura, ¿constructiva u “obstructiva?” que, básicamente, el prestigio de la Ley Fundamental de Bonn y los fundados temores a la inestabilidad, fueron elementos que motivaron la aprobación de esta figura durante el debate constituyente.  Tanto Simón Yarza como Presno Linera coinciden que el éxito ahora de la moción de censura constructiva en España obedece a una “fragmentación parlamentaria”. Diría yo que es un escenario que configuró, irónica y precisamente, la razón por la que tanto había costado “formar gobierno” entre 2015 y 2016 (es importante anotar, en este punto, las dificultades que también ha experimentado Alemania para la formación del nuevo gobierno, que sigue a la cabeza de Angela Merkel gracias a una “gran coalición” con el SPD pero en medio de un parlamento fragmentado ante la irrupción de nuevas formaciones políticas de temibles reminiscencias). Una fragmentación visible en el propio debate de la moción: Ciudadanos de Albert Rivera incidiendo en la necesidad de elecciones (con unas prisas dadas por un dulce momento en las encuestas), y apoyando pero enfrentándose al PP en los debates, el voto definitorio del centroderechista Partido Nacionalista Vasco  (PNV), tras anunciar Sánchez que mantendría los presupuestos de Rajoy (con consideraciones favorables para Euskadi: nótese que el tema presupuestal es sensible para la formación jeltzale). ¿Se mantendrá ese escenario fragmentado? ¿Como diría Heráclito de Efeso, “todo cambia”? En una semana, tras el nombramiento de un gabinete compuesto mayoritariamente por mujeres y una promesa de renovación, el PSOE ha pasado del tercer al primer lugar en las encuestas, intercambiándose con Ciudadanos, que, a su turno, pasa a un tercer puesto.

 

En cualquier caso, la comparación jurídica entre constituciones de distintos países, la forma en que se nutren e interactúan las instituciones jurídicas específicas del constitucionalismo, sus interacciones necesarias con la realidad política y la riqueza del parlamentarismo hacen fascinante el estudio de estas disciplinas y sus estrechos vínculos. Al mismo tiempo, subyace un reclamo ciudadano: se exige una buena administración y cotas más altas de integridad en la política. ¿La Constitución cuenta con los remedios suficientes para asegurar estos fundamentales elementos? ¿Los actores políticos los usan pertinentemente?. El tiempo es sabio y construye la historia. Miremos con atención el curso de la misma.