La tecnología de una jurista en movimiento

Enrique Dans, referente fundamental en el mundo de la tecnología, acaba de publicar un
interesante artículo sobre lo que se debe llevar a un viaje
para estar “verdaderamente conectado“. Recomendamos vivamente la lectura de esta
nueva publicación de su blog. Reconozco que hace meses tuve ganas de escribir un post
así. Reconozco que hace meses no posteo.

¿Y qué llevo yo, en mis diferentes viajes? (vivo viajando, viajes internos y externos)

– El ordenador (una pequeña NB Toshiba), que me acompaña a todas partes. Me gustaría poder
usarlo más, pero tengo allí solamente software de prueba que se ha estropeado (o igual
la prueba ya expiró). Tenía una Dell del año 2008, pero murió la placa madre. Allí tenía
TODOS los programas necesarios, habidos y por haber. Pero la muerte de la placa madre
(o placa base, como le dicen aquí), supone la muerte del ordenador. Madre sólo hay una,
dicen, y eso se aplica a nuestros gadgets. Sin embargo, una nueva es posible, aunque
para esa reparación hay que pagar MUCHO DINERO. Hay momentos en que no sabes qué
compensa más, si la reparación o la compra de una nueva. Yo optaría por lo segundo y pasarle
la plétora de programas que tengo en mi Dell comatosa. Sigo en el dilema. A la Dell
no la sacaba mucho a la calle (pesaba demasiado)
– La Tablet (una Samsung 3.7.0), que uso fundamentalmente con la (imprescindible para
melómanos) suscripción de Spotify Premium. Leo poco en ella (y debería), pero vía Dropbox
puedo leer todos los archivos, y me ayuda en el campo visual cuando escribo algo.
Escribir en la Tablet es todo un tema. Imposible sin un teclado, para eso uso el
ordenador. Prefiero escuchar música en la Tablet, porque tiene más capacidad de almacena-
miento que los móviles. Y si se trata de no llevar algo grande, pues uso el Ipod
Shuffle que me compré en Cádiz (el Ipod Shufla), el problema es que el cargador
está rotito y es una auténtica pesadilla hacer la sincronización de canciones. I am
simpler.
– Dos móviles: Soy una androide, nada más que una androide, y, en consecuencia, tengo
dos Samsung Galaxy. Uno de gama baja y antiguo (un Galaxy Ace) y uno de gama media
(un Trend), que adquirí para aprovechar una oferta, porque estaba harta de la empresa
proveedora del servicio del Ace, y para tener una tecnología más renovada. Me gustaría
un Iphone pero paciencia.
El Ace es terrible en cuanto a capacidad. Cuando sólo tenía ese era imposible
mirar mi Facebook. No tenía una experiencia interactiva verdadera con el Ace,
simplemente me servía (y me sirve) para Whatsapp (red social que uso sin demasiado
gusto, tan sólo por necesidad). Y el Maps del Ace es mucho mejor que el del Trend, no sé
por qué. Con el Trend (aparte de tener más datos que en el ACE) fundamentalmente navego.
El ACE lo uso más para llamar y para el Whatsapp. El ACE tiene mejor batería.
La del Trend me dura nada (pero claro, paro todo el santo rato en Facebook, y paro
en la calle, y es exigirle mucho al Trend).
– Dos cargadores de pared (para los Androides). Y dos cables de cargador USB,
que se conectan con un enchufe. Los de pared imposibles para cargar la tablet
(uso el USB ensamblandolo con enchufe).

Mis dos grandes problemas tecnológicos (.: de primer mundo) de hoy, son los siguientes:

1. Necesito un ordenador nuevo, para usar en casa, para reemplazar al Dell.
2. LA BATERÍA. No me convence la solución (a la que creo acude Dans y mucha gente)
de llevar consigo una batería cargada todo el tiempo y luego cambiarla.
El rollo de abrir el móvil y meter la otra batería me da perezón absoluto.
Circunstancialmente, en la tienda de merchandising del Moritz en el Paral.lel Barcelonés,
encontré un cargador portátil magnífico, con un diseño muy bonito, cuesta 29 euros
pero los malabares con las facturas me impiden generarme un gasto más
(para la lista para Papá Noel). Entiendo que hay muchos en el mercado, pero QUIERO ESE.

No tengo cámara, me gustaría tener una de vídeo. Uso todo del móvil, y la verdad
la calidad de las fotos es flojita, la de los vídeos es escandalosamente mala.
No sé si es el modelo de mis móviles o la cantidad de cosas que tengo allí almacenadas
lo que hace que la calidad de esas fotos sea baja. Además, imposible captar los momentos
con fidelidad, lunas y paisajes que exactamente sean los que ven tus ojos. Utopías.

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